
La mayoría de los emprendimientos -ya sea pesonales o societarios- comienzan con recursos provenientes de un crédito los que generalmente se destinan a arriendos, compras de insumos y de maquinarias o equipos, y también se destinan importantes sumas a la implementación de una página Web, sin dejar de considerar desde luego lo que implica la publicidad, todo lo cual al parecer sería lo más importante a la hora de iniciar una empresa.
Lamentablemente, partir un negocio invirtiendo primero en lo que ya se ha descrito es un grave error.
No lo cree? Se lo demostraremos.
El registro es la única manera de proteger la marca creada frente al uso indebido por parte de terceros, quienes con buena o con mala fe pueden utilizar marcas iguales o similares generando confusión en el consumidor y grandes perjuicios a nuestra empresa. Luego si se ha invertido sumas de dinero en insumos, máquinas, arriendos, páginas web, publicidad, papelería, etc., etc. la marca del producto o servicio ha quedado expuesta a los ojos de terceros obviamente. En este caso el riesgo de no tener la marca registrada es que alguien copie el nombre del producto o el del nombre bajo el cual se presta el servicio.
Dicho de otra forma cualquiera podría comenzar a vender un mismo producto con su misma marca, leyó bién, con la marca que usted ideó, o cualquiera podría poner un letrero en un local comercial donde aparezca su mismo nombre, ese que le gustaba tanto a usted, y no habría cómo impedirlo en lo inmediato.
Ahora seguramente se va a preocupar del tema registro de marcas, claro un tanto tarde, y va a intentar registrar la marca, pero… qué sucederá si aquel tercero ya la tienen pedida y en trámite?
Es tarde, y lamentablemente se dará cuenta que su marca, sí, la misma en que invirtió sus recursos provenientes de ese crédito que tanto costó le aprobaran, se encuentra registrada o en trámite a nombre de un tercero extraño y ahora ya hay en el mercado otra marca igual o similar a la suya que sí goza de protección pero que inevitablemente generará confusión en el consumidor.
Soluciones: En realidad existe la posibilidad de impedir que ese tercero se salga con la suya pero ello implicaría entablar primero acciones legales con el consiguiente desembolso de más dinero y tiempo y siempre bajo la contingencia de ganancia o pérdida del litigio ya que se trata de un juicio que queda sujeto a un fallo emitido por un tercero imparcial llamado tribunal.
Por eso la mejor alternativa a la hora de emprender es primero, registrar la marca, luego… hacer todo lo demás.
Chilemarcas Registro de Marcas
Contactos: info@chilemarcas.com
Etiquetas: registro de marcas